domingo, 24 de abril de 2011

THIRST (BAKJWI)



"Thirst" cuenta la historia de Sang-hyun (Kang-Ho), un sacerdote católico que dedica su tiempo ayudando a los enfermos de un hospital. Recto y bondadoso, decide viajar a África y ofrecer su cuerpo a la ciencia para que se investigue en él una nueva vacuna. Desgraciadamente los efectos secundarios que le produce la vacuna son inmediatos e inesperados: el buen cura se convierte en un sediento vampiro. Tras la transformación empieza a sentir unos deseos que nunca había conocido hasta entonces: egoísmo, violencia y sexo, a través de la terrible atracción que siente por la esposa de su mejor amigo. Junto a ella pronto empezará a descubrir los placeres de la carne y de la sangre.
País: Corea del Sur 
Productora: CJ Entertainment 
Director: Park Chan-wook 
Guión: Park Chan-wook & Seo-Gyeong Jeong 
Reparto: Song Kang-ho, Kim Ok Bin, Mercedes Cabral, Sin Ha-gyoon, Kim Hae-sook


Si esgrimimos el argumento de una forma muy simple se podría resumir la película como: "Un cura se somete a un estudio sobre una nueva enfermedad mortal, sobrevive a este pero tiene la mala pata de transformarse en vampiro. A partir de este hecho empieza a aumentar su lujuria y su sed de sangre; hasta que conoce a una joven de la cuál se enamora y empiezan a mantener una extraña y excitante historia de amor".

Un poco desalentador, en principio, el argumento, ¿no? Entonces, ¿como se puede conseguir una gran película a partir de esta historia tan poco alentadora? Pues llamandote Park Chan Wook, un señor incapaz de realizar una película que no baje del excelente.
Esto demuestra que cualquier historia puede transformarse en una gran película si se sabe como contarla. Claro que para eso tienes que tener talento, algo que no abunda demasiado entre los directores de cine actual.

Las escenas de amor entre el vampiro y la joven, que en otras películas de los últimos años (si, estoy hablando de Crepúsculo) dan ganas de vomitar y de arrancarte los ojos, aquí se transforman un estimulo para los sentidos.
También es muy acertada la forma que tiene la película de mostrarnos todos los clichés típicos de los vampiros: la necesidad de sangre, la gran fuerza, como les afecta la luz del sol. Es presentado de una forma que no desentone con el resto de los personajes, y dándole un aire bastante realista y poco fantasioso.
Hay que agradecer a Thirst y también a Déjame entrar, que mantengan el nivel de calidad de las películas de vampiros en los últimos años.

¿Defectos? Bueno, la película no llega a los niveles de genialidad de Old Boy y los Simpathy... Y a veces Chan-Wook peca en querer unir demasidas cosas; mezclando momentos de humor negro y terror sin demasiado acierto, además de algún exceso innecesario (como el momento de la flauta cuando el cura esta enfermo).
Pero son solo pequeños defectos, que no ensombrecen sus virtudes. Dejando un resultado final que podría ser mejorable en algunas cosas, pero que sigue siendo muy notable.

Hasta el momento Thrist es la última película realizada por Park Chan-Wook, que ya lleva demasido tiempo sin dar señales de vida en el cine. Esperemos que no tarde mucho en ofrecernos otra de sus originales y estimulantes historias.



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